Lo que dice esta señora ( https://x.com/casabonnline/status/2081644366284669061 ) viene a ser como si dijéramos, mira qué casualidad, que los incendios forestales empezaron en España cuando se pusieron en marcha las nucleares. Porque mira tú por dónde, el pico de superficies quemadas no la tenemos desde que hay molinillos y placas solares, sino desde que se pusieron en marcha la mayor parte de las centrales nucleares en España.
¿Que es una chorrada esa vinculación? Desde luego.
Como lo es relacionar los incendios no con el cambio climático, los efectos del efecto invernadero o la capa de ozono (que indirectamente, por ser a su vez afectada por el humo de los incendios, altera los ecosistemas), sino nada menos que con la lucha contra esos grandes desafíos ambientales que amenazan a la población humana.
Porque el pico de incendios forestales no es de ahora, sino de mucho antes de que se impusieran ese exceso (cierto) de trabas burocráticas a agricultores y ganaderos. En 2006, cuando el número de placas era casi cero y los molinillos una anécdota (¡qué herencia de abandono del medio rural y de retraso en las renovables que dejó Aznar/PP!) se alcanzaron casi 500.000 Has, cifra que ni aun de mantenerse el ritmo actual seguramente no alcanzaremos este año.
Claro que hace falta regulación, incluida penal, para hacer pagar a los responsables de los Ayuntamientos que no apliquen la limpieza de seguridad en torno a los núcleos urbanos; a los idiotas que prenden fuego o manejan herramientas y maquinaria donde no deben cuando no deben; a los "libertarianos" que se creen Buffalo Bill sobre su camper o autocaravana y se meten a acampar donde no deben, o a cabalgar su moto o su quad hasta lo más profundo sólo para fumarse un cigarrillo como el vaquero de Marlboro; y hasta a quienes agitan contra toda regulación a los rabiosos que se dejan llevar fácilmente por el populismo barato.
Como hace falta compromiso de los ciudadanos para echar de los gobiernos a quienes no invierten, por no subir los impuestos a su clientela electoral, en personal y en inversiones que prevengan siquiera en parte el riesgo de incendios. A quienes, por no subir los impuestos a su clientela electoral, no invierten en la repoblación de las zonas rurales más despobladas.
Porque el vacío demográfico es (con el consiguiente vaciado de agricultores, ganaderos y sobre todo ganado) más que ninguna otra de todas las causas de incendios forestales que se citan, la fundamental. Los incendios no empezaron a ser un problema en España cuando se pusieron en marcha la centrales nucleares, claro que no. Como no empezaron a ser un problema cuando se empezó a invertir en adaptarnos al cambio climático y luchar contra los emisiones de CO2 y a implantar energías renovables (es la hostia que haya quien consiga hacer comulgar con semejante rueda de molino ni siquiera a los más ignorantes). Sino cuando la España interior, casi repetidamente, se terminó de vaciar.
Pues, como la de esa opinadora, echando la culpa de los incendios a la necesaria política ambiental, se pueden ver por docenas en la AlterSyncro. Qué cansinas son las sincronizadas. Todas (que ya no son como cinco).
Y un par de ilustraciones con datos, pocos, los justos (no me he liado a trabajarlos yo, para eso están las IAs), para poner las cosas en su debido contexto.
