2026/03/25

El marques de Galapar, Cuba, China y el "bloqueo"

Alucinante... El Marqués de Galapagar (el Emperador del Paralelo del siglo XXI) se da un garbeo turístico (en vuelo de lujo y hotel  5 estrellas) por los Cuelgamuros de la dictadura cubana (lo único que mantienen limpio en la isla) y el paseo le inspira (que ya dijo Nietzsche que todos los pensamientos verdaderamente grandes se conciben al caminar), y la suelta: el socialismo sin bloqueos es China.

En realidad no existe el bloqueo, pero el de Galapagar no es que compre el relato castrista, que también, seguramente es que ni lo sabe. Por eso no pudo colocarse como profesor en la UCM a pesar de todos los apoyos con los que contaba dentro: porque es un mal politólogo. 

Lo que hay es un embargo, que prohíbe parte del comercio y algunos viajes de ciudadanos estadounidenses a la isla, conj sanciones a bancos y empresas extranjeras que operan con Cuba (leyes Torricelli 1992 y Helms-Burton 1996), pero en realidad hay todo tipo de empresas extranjeras operando en Cuba (muchas españolas) y a pesar de las sanciones, EEUU es uno de los principales socios comerciales de Cuba en productos agrícolas desde el año 2000, además de que han ido abriéndose numerosas excepciones a la ley. Pero sobre todo Cuba ha tenido para comerciar, y tiene, un vasto mundo ajeno a las limitaciones del embargo norteamericano: el problema es que no tiene con qué comerciar, porque el castrismo ha convertido el país en poco más que un prostíbulo para canadienses, belgas y españoles incapaces de ligar en sus países. Supuestamente hicieron una Revolución, o eso nos hicieron creer, para acabar con el prostíbulo en que Batista había convertido la isla, al servicio de los EEUU, y al final lo han reproducido pero con todo más sucio. Aparte del millón y medio de cubanos que con riesgo de su vida huyeron entre 1960 y 2020, otro millón ha salido sólo en durante el último quinquenio. 

Un análisis econométrico, seguramente sesgado, no digo que no, pero que se presenta con avales científicos (en la medida en que consideremos a la Economía una ciencia), estima que de los factores que habrían contribuido al desastre económico que Cuba arrastra desde hace décadas (desde que la URSS dejó de subsidiarla como cabeza de puente junto a los EEUU), la colectivización al modo castrista sería responsable de entre un 44 y un 55%, la desaparición de las ayudas sociéticas sobre un 59%, y el embargo sería responsable de apenas entre un 3 y un 8%.

Bien, hasta aquí en lo que se refiere al bloqueo o embargo que sería la causa universal de los males cubanos.

Porque lo más fuerte no es esa ignorancia consciente, el relato del bloqueo. Lo más gordo es el desarrollo que este gran teórico hace del socialismo (¿por qué dice socialismo si se trata de países que se declaran comunistas, aunque en en el caso de Cuba desde 2018 lo ha emborronado un poco y se declara socialista, pero según su Constitución, "camino al comunismo"?). 

Ahí está, bien gordo ha sembrado el truño: que sin bloqueo, Cuba sería como China. Como China, en la que como en Cuba, tampoco viviría ni de lejos el marques Galapagar.  

Lo curioso es que en realidad China lleva 60 años copiando las políticas de Franco, pero como si no se muriera nunca, porque obviamente no es Franco sino el Partido Comunista, y el partido es inmortal. Como Franco, tiene prohibidos los sindicatos libres, pero va incluso más allá de Franco (que tenía una política social fuerte) y funciona en términos económicos en modo manchesteriano, de capitalismo salvaje. 

Pues aún así, tras 60 años de "franquismo" seudocomunista, sigue a distancia de Taiwán, que son iguales pero sin seudocomunismo, y con democracia desde hace ya unas cuatro décadas.


Osea que el modelo chino de "socialismo" (Iglesias dixit) deja mucho que desear como modelo, aunque sí lo sea como modelo de explotación y acumulación capitalista salvaje. Pero es que además, y a eso voy, la diferencia entre Cuba y China no tiene nada que ver con el bloqueo, sino que es de naturaleza cultural. 

Cuba descansa culturalmente sobre un sustrato de  sincretismo religioso entre las religiones africanas (que ayudan a soportar las penalidades y esperan de dioses la ayuda que necesitan) y un cristianismo primitivo (que desprecia el trabajo codicioso) que se mantuvo como corriente principal del catolicismo. Y el seudocomunismo cubano se ha adaptado a la perfección a esa base cultural.

Mientras que China lleva varios milenios anclada en un budismo que ve el trabajo como una parte esencial de la práctica espiritual y el desarrollo humano, no solo un medio de subsistencia. Enfatiza trabajar con ética, intención positiva, plena atención y sin causar daño a otros, utilizando el empleo para cultivar virtudes, sabiduría y liberar potencial. Y el seudocomunismo chino se ha adaptado a la perfección a esa base cultural. Por eso el Opus se lanzó como loco en cuanto pudo a intentar colonizar China. Porque el pensamiento económico-político de China, hoy, es prácticamente el de Escribá de Balaguer.

He pedido a Grok (es más desprejuiciado que mi Perplexity) que exprese en imágenes, y las explique, esas dos bases culturales y su impacto en el trabajo y el emprendimiento. Esta es su respuesta:

"Aquí te propongo dos imágenes simbólicas que plasman claramente las dos actitudes hacia el trabajo y el emprendimiento derivadas de esas bases culturales que describiste.

Imagen 1: La actitud cubana hacia el trabajo y el emprendimiento

Una escena vibrante y relajada de la vida cotidiana en La Habana: gente sentada informalmente sobre un coche clásico americano, charlando animadamente, bebiendo ron o fumando cigarros, con música de fondo y pequeños emprendimientos informales (vendedores ambulantes, reparaciones caseras o trueques). El ambiente transmite alegría comunitaria, improvisación, resignación espiritual y búsqueda de soluciones a través de la fe y las relaciones personales más que del esfuerzo sistemático y codicioso. El trabajo aparece como algo secundario, soportado con humor y esperanza en la ayuda divina (orishas o santos presentes sutilmente en el fondo o en collares).


(Estas capturan perfectamente esa mezcla de informalidad, sociabilidad, color y una actitud donde el emprendimiento es más “resolver el día” con ingenio y comunidad que construir a largo plazo con disciplina férrea.)

Imagen 2: La actitud china hacia el trabajo y el emprendimiento

Una escena moderna y ordenada: profesionales o trabajadores chinos en un entorno de alta tecnología (oficina futurista, fábrica automatizada o laboratorio) trabajando con concentración plena, disciplina, colaboración eficiente y sentido de propósito. Luces brillantes, innovación constante, largas jornadas percibidas como cultivo de virtud y desarrollo personal. El emprendimiento se ve como un camino ético de mejora continua, atención plena y contribución al progreso colectivo (eco del budismo y la ética confuciana).

Estas dos visiones ilustran el contraste que mencionabas:

En Cuba, el trabajo y el emprendimiento están impregnados de un espíritu festivo-resignado, donde se busca alivio espiritual y se improvisa para sobrevivir, rechazando implícitamente el “trabajo codicioso”.

En China, el trabajo es práctica espiritual y virtud: se realiza con intención positiva, disciplina y atención plena, convirtiendo el emprendimiento en un medio para cultivar sabiduría, potencial humano y éxito a largo plazo.

El seudocomunismo cubano se adapta al primero (más clientelismo, informalidad y espera de “ayuda”), mientras que el chino se adapta al segundo (productividad, innovación controlada y ética del esfuerzo)."







 


2026/03/14

Como siempre, haciendo amigos (o quién iba a decirme a mí que terminaría entendiendo a Israel)


Pocos hilos tan explícitamente antisemitas, y jaleado desde el propio tuit, he leído en los últimos tiempos en gentes dijéramos que significativas para alguna parte de la población dijéramos que progresista (no sé muy bien cómo alguien que procede de CiU puede serlo, pero este país es así de gracioso, al fin y al cabo Junts ha sido el sostén de nuestro "gobierno más progresista de la Historia").

Este señor hace unos días presumía (como los de su primera cuerda hacían en el tardofranquismo, mostrando a los pijos de la gauche divine barcelonesa como prueba de que en España había libertad) de lo libres que son las hijas de los oligarcas religiosos y económicos iranís en sus espacios, cerrados al pueblo llano. Pero veo (X. se empeña en metérmelo sin yo pedirlo, no sé si gratis por cosa del algoritmo provocador, o de pago, en mi TL) que ha dado un paso más allá. 

Ahora querría encerrar (es lo que se hace con los asesinos, ¿no?) a todos los israelitas, todos, todas y todes (porque en Israel puede haberlos, haberlas, haberles), no sé si en un campo de concentración, pero es la única forma de encerrar a tantos de vez. 

Pero en realidad ya están encerrados, quizás en el lugar al que no debieron ir. Les habría sido más eficaz comprar un trozo de América como hicieron los nazis fugitivos, o como hicieron los fanáticos protestantes fundadores de los Estados Unidos. Al fin y al cabo tenían dinero, saben acumular dinero: son los auténticos padres de la ética protestante, que tomó del Antiguo Testamento la racionalización de la vida, el éxito como bendición, el legalismo y la sobriedad (no lo digo yo, sino Max Weber). Más o menos como la Obra bajo cuyo manto intelectual se formó el susodicho.

Fue un error, sin duda. Escogieron la que creían su tierra de origen (no sé qué dirá hoy el ADN de la población de de Israel, seguro que como la Noosfera cubre todo el planeta), y ahora viven tan encerrados como lo estuvieron, en guetos en la Edad Media en toda Europa, y en la Edad Contemporánea en campos de exterminio nazis y en el Gulag soviético. 

Ahora están encerrados en un rincón árido y olvidado al que dieron vida y un potencial inmenso, pero rodeados de vecinos que en vez de aprovechar sus aportaciones intentan acabar con ellos. Unos vecinos que han alimentado con sus ataques y provocaciones a un sionismo belicista al que, lógicamente, dan carta blanca los israelitas en cuanto se sienten amenazados de muerte. 

Y es que han decidido que esta vez, no. Para nada. Que de morir, morirán matando. Yo no sé si me atrevería a tanto, me socializaron en una cultura cobarde, la que creo correcta. Pero los comprendo.


Y claro, no me he podido aguantar


2026/03/11

Lo bello y lo sublime

Es una reflexión que inicié y parece que no terminé (el fichero está incompleto, y no me suena que lo publicase en ningún periódico) hace 26 años, justo en estas mismas fechas del 2000, me ha aparecido limpiando discos y la verdad es que lo he visto tannn actual...


"LO BELLO Y LO SUBLIME

 

Artemio Baigorri

Sociólogo, Profesor de la Universidad de Extremadura

 

 

¿Se han fijado que en este país ya no se habla de la erótica del poder? No faltará quien argumente con rapidez que, observando a Aznar o su amigo Villalonga, cómo va a pensar uno en erotismo... Efectivamente, ni los políticos, ni los pelotaris de este régimen, tienen erótica alguna: son la ética del capitalismo en estado puro, concreción perfecta del tipo ideal construido por Max Weber. Más aún, la comparación entre los morros jaggerianos del joven Felipe y el careto gris-verdoso de Aznar, o entre el rostro monocorde de Villalonga con el ‘penetante’ aspecto de macho cabrío de Conde, podría conducir a la depresión a cualquier fémina sensible. Y del mismo modo, comparar a las queridas y segundas de la nueva clase en el poder, todas emperifolladas y de una belleza castrante, con las intelectuales golfas y de belleza decadente que años atrás se agolpaban en los escalones intermedios del PSOE, podría conducir a la automutilación física o mental de cualquier hombre sensible.

Para entender esta transformación hay que volver a Kant, y sus observaciones acerca del sentimiento de lo bello y lo sublime, donde concluye que cuando el sentimiento de lo bello degenera, cuando le falta completamente lo noble, degenera en lo ridículo; del mismo modo que cuando se consideran sublimes las cosas antinaturales, no son sino esperpentos.

Por eso no se habla de la erótica del poder. Porque lo bello se ha tornado en ridículo, y lo sublime en esperpento. Y es que, como decía el maestro, “una persona de laboriosidad tranquila y egoísta, no tiene en modo alguno los órganos apropiados para percibir el rasgo noble de un poema o de una virtud heroica”.

Ahora bien. ¿Es todo eso preocupante?. ¿Afecta a nuestros bolsillos, a nuestro producto interior bruto?. Podría parecer que no; que el disfrute de la belleza o la práctica de los sentimientos sublimes son asuntos privados, que poco tienen que ver con la capacidad de los gobiernos para reducir el déficit público o controlar la inflación. Pero si abrimos los ojos y, como decía la famosa pintada, nos desabrochamos el cerebro, las cosas cambian, porque no sólo de pan viven loas seres humanos.

Cuando vemos cómo en el ojo del mundo, la televisión, lo ridículo y lo esperpéntico han sustituido lenta pero irremisiblemente a lo bello y lo sublime. Cuando las divas de carnicería sustituyen a las divas de la sensibilidad, y los galanes relamidos y casposos a los tíos buenos; cuando los homosexuales reprimidos y potencialmente pedófilos quitan el puesto a las locas creativas y honestas; cuando los ladrones de la letra pequeña sustituyen a los bucaneros suicidas que se juegan el todo por el todo; cuando todo se tiñe del azul de la represión y la impotencia, nuestra sensibilidad debiera preocuparse, porque vamos por mal camino.

Hay otros síntomas preocupantes de este proceso de degeneración hacia el reinado del super-yo en el que esta sociedad se embarcó hace unos pocos años, cuando los políticos aprendieron a resistirse a la erótica del poder, y los meapilas que sólo se excitan ante un gráfico de ventas, o de intención de voto ascendente, se hicieron los dueños del escenario.

Pensemos en nuestros jóvenes. Las estadísticas son estremecedoras: la edad media en la que los jóvenes llegan a tener relaciones sexuales completas se retrasa. Leo en un informe publicado en las páginas de este mismo periódico, que “el sexo ya no es visto como una liberación, sino como algo peligroso que te puede matar”, o que “la virginidad de las chicas vuelve a tener un gran valor”. ¿De cambio, me pregunto?. ¿Contractual, para obtener una mejor dote matrimonial? ¿Y para qué, si ni siquiera tienen hijos? Si el sexo por el sexo vuelve a ser pecado, y el sexo santificado para la reproducción no se practica, ¿a qué mundo nos están conduciendo esta panda de reprimidos?. No me extraña que las enfermeras españolas anden preocupadas, como se muestra en un informe que recientemente han hecho público, por la adicción al sexo virtual en Internet. Aquí no hay cifras, pero los estándares de la cultura americana son ya aplicables: allí acaban de estimar en 200.000 personas las que están enganchados como perros en celo a las páginas porno de Internet; por la cuenta de la vieja, aquí debemos tener unos 40.000 al menos. Por lo demás, basta visitar los chats en los que predominan los jóvenes: el calentón que llevan los pobres es de hórdago... No practicarán el sexo por miedo, pero desde luego no por falta de ganas.

Y esa es justamente la cuestión. Yo no diría exactamente eso, pero retomaría a mi viejo y reprimido amigo Kant, quien advierte de que “el sometimiento de las pasiones propias por principios es sublime, pero las mortificaciones, los votos y algunas otras virtudes monacales son esperpentos”.

¿Vamos a seguir dejando que nuestros sentidos se aborreguen,"

 


2026/03/07

¡Pues claro que nos fue mejor a los boomers!

¡Pues claro que a los boomers nos fue mejor! 





Pero no por tener más fácil el trabajo (trabajando desde los 17 pero sin seguridad social hasta los 28), o más fácil la vivienda (viviendo en pisos patera con dos, tres o cuatro parejas, y luego comprando al 17% de interés), como predican falsamente los millenials fabricantes de odio intergeneracional. 

Ni por tener más libertad como dicen los fachas (aunque tampoco sufrimos el nivel de opresión que por ejemplo sufrían en Rusia, China o Cuba, al contrario de lo que predican tantos antifranquistas en diferido). Y hasta las batallitas conllevaban riesgos y costes reales, no tenían premio como ahora.

Nos fue mejor porque entre 1965 y 1980 disfrutamos una etapa grandiosa en la música. 

Porque leíamos libros de autores que tenían algo que decir para comprender el pasado, el presente y atisbar el futuro, en vez de a refritadores, plagiarios, niñatos cabreados y transcripciones de cámaras de eco.

Porque la literatura que leíamos no terminaba más allá de los best sellers de a lo sumo dos años atrás. Aprendimos a navegar, y disfrutar de los descubrimientos, hasta más de un siglo atrás.

Porque el cine que disfrutamos, tanto el comercial como aquel "de Arte y Ensayo", era cine, no remakes de remakes de remakes digitalizados. Te hacía soñar. 

Porque nos tocó vivir en nuestro entorno, o personalmente, la mayor cantidad de ensayos de vida alternativa que haya habido nunca (salvo quizás en algún periodo de la Edad Media), aunque eso también con un alto coste para muchos, tantos que tropezaron y cayeron a un pozo negro, que eso tambien lo tienen las épocas de innovación social.

¡Y por si fuera poco ahora tenemos, después de cotizar 30, 40 o 50 años, una buena pensión! (y hasta algunos la vienen cobrando desde edades escandalosamente jóvenes, lo que ciertamente no volverá a verse por estos lares).

Pero lo mejor de todo es que todo eso que nos tocó disfrutar, lo podremos seguir disfrutando hasta el fin de nuestros días (bueno, las pensiones no sé yo). Porque todo lo que fue creado permanece para su eterno disfrute. Así como los buenos recuerdos (los malos ahí se quedan) que no se han borrado.

Y encima cuando llegó el momento de crecer lo hicimos celebrando a las generaciones que nos habían abierto caminos, en lugar de restregarles nuestros propios fracasos:

Y el que venga detrás, que arree...

https://www.youtube.com/watch?v=rXTjpY_Hdko





2026/03/03

Periferias

 


El 27 de diciembre publicada El País un reportaje sobre la presencia de las mujeres en la Escuela de Frankfurt. Como casi nunca me quedo en lo evidente, en lo obvio que se nos presenta como descubrimiento, eu lectura me empujó a escribir este tuit, que dejo aquí también para que no se me olvide, que de X. todo se olvida, los tuits sí que son como lágrimas en la lluvia.

Es importante dar luz sobre las periferias, sea para iluminar a las mujeres desposeídas de su propia luz, sea para evidenciar apropiaciones, plusvalías intelectuales extraídas de su entorno por las grandes luminarias.

Porque también se borraron a hombres que aparecen en fotos como ésa, porque en toda periferia hay mujeres y hombres. Unos se difuminaron quizás porque no tenían el ansia viva de brillo que tenían otros como Marcuse o Horkheimer. Otros, supongo que como algunas mujeres, porque su trabajo simplemente no era brillante, o porque ciertamente el soporte de un bibliotecario a una teoría o a un libro más allá de recogerlo en el prólogo o el epílogo, pues no sé yo... 

A unos los difuminaron Unos, los hunos, los nazis, porque no les dio tiempo, o no tuvieron medios, para escapar de aquel infierno. Y quizás eso ocurrió en el caso de alguno de los más jóvenes cuando aún no habían dado todo lo que su intelecto podía dar de sí.

Y a otros los difuminaron Otros, como a Wittfogel, un sabio cuyos análisis de las sociedades hidráulicas y sobre todo su concepto de despotismo oriental han sido/son fundamentales para entender aspectos claves del desarrollo humano, pero que como vieron pronto la luz sobre lo que realmente significaba el comunismo moderno (para Wittfogel ineludiblemente termina en estalinismo/maoísmo) se convirtieron en militantes anticomunistas y por ello se les borró del mainstream europeo, controlado durante casi medio siglo por el marxismo académico (académico, eh, que a los koljoses, las comunas chinas o a la zafra ninguno nadie iba motu proprio). 

Pero lo mollar, que diría algún cursi, que me sugiere la noticia: hemos vivido en la última década tal remake del post 68 en todos los ámbitos de la cultura que no es extraño que también se haya puesto de moda la Escuela de Frankfurt. A mí la verdad es que sólo me estimuló de verdad Marcuse, y sólo en la adolescencia intelectual (que dura más que la biopsicosocial), porque fíjate lo bien que en los 90, cuando casi lo había olvidado, me habría venido esa cita suya que añado entre las imágenes, para la Sociología del Ruido que amagué (sólo amagué) a construir. Curiosamente no la he visto utilizada por ningún postmo-marxista, con lo bien que les vendría para el sustrato ideológico de ataque a la Ayuso...

Mira, que me ha picado, y por lo pronto voy a ver si le echo un vistazo a la Historia "oficial" de Martin Jay, a ver qué fue de Christiane Sorge, parece que economista casada sucesivamente con dos fundadores (un catedrático y su discípulo), de la que no encuentro nada por ahí.  

     








 

2026/02/17

¿Más religiosidad?


Bueno, mi hijo se leyó el Corán enterito de arriba hace bastantes años, y mi hija anda ahora dándole vueltas a lo trascendente. Son millenials, más o menos. Tienen inquietudes. 

A la vista de ese tipo de ejemplos que tantos podemos tener en casa, hay quienes se lanzan a afirmar el aumento de la religiosidad entre los Z, en Norteamérica, pero podríamos decir que la sensación se observa en casi todo el planeta.Otros lo niegan, dicen que se refieren a hechos más circunstanciales, que las evidencias empíricas no confirman eso. 

En España hemos visto una especie de renacer de una especie de Kikos, los Hakuna, en realidad casi una franquicia del Opus, que estaba en crisis pero intenta mantener como sea su penetración entre las clases medias altas. Como en América, hubo una oleada anterior que generó sectas (aunque lógicamente ninguna se acepte a sí misma como secta, algunas incluso están o han estado reconocidas por una u otra Iglesia) de todo tipo:

Desde 1975, el panorama de grupos con comportamientos sectarios o polémicos vinculados al catolicismo en España incluye tanto organizaciones dentro de la estructura eclesial como grupos escindidos.

Aparte de la pesadez del Opus, penetrándolo absolutamente todo entre los años 60 y 90, en que empieza su decadencia, hemos visto de todo: 

  • El Yunque, una organización secreta de extrema derecha que opera de forma encubierta para influir en la vida pública y la Iglesia.
  • El Camino Neocatecumenal (los Kikos), que son como los testigos de Jehová pero en católico-apostólico-romano.
  • Los Legionarios de Cristo, cuya historia de escándalos, abusos sexuales y control jerárquico extremo sobre la voluntad de sus miembros es bien conocida. 

Y luego hemos visto emerger los nuevos "protestantes", los escindididos que se reclaman auténtica Iglesia de Roma y demás parafernalias (y por tanto no son reconocidos por la Santa Sede o incluso han sido excomulgados)

  • Iglesia Palmariana, esperpento bien conocido en España con sus papas, ritos tridentinos y un control férreo sobre sus fieles.
  • Orden y Mandato de San Miguel Arcángel (los Miguelianos), intervenido por la Iglesia (y la justicia) tras denuncias de abusos sexuales y económicos por parte de su líder.
  • Seminarios de San Pío X (Lefebvristas): Importados de Francia, centrados en la tradición más ortodoxa, en la línea del nacionalcatolicismo franquista, mantienen posturas de ruptura con el Vaticano II que generan dinámicas de aislamiento doctrinal. 


Pero más allá de la espuma del asunto, para entender bien lo que ahora mismo ocurre es mejor, como siempre,. Hagámoslo para analizar el mito rampante de la creciente espiritualidad y religiosidad. Porque además la Historia es espiral, cíclica en ciclos que ensanchan el campo. Osea que hay poco nuevo.

En 1981, hace casi medio siglo, Marvin Harris publicó "America Now: The Anthropology of a Changing Culture", traducido al español como "La cultura norteamericana contemporánea", en el que dedica un capítulo al llamado Tercer Gran Despertar religioso en Estados Unidos, como parte de la crisis cultural posterior a la Segunda Guerra Mundial. 

Sostenía que los nuevos cultos y el resurgir religioso son sobre todo una respuesta práctica a problemas materiales y sociales, más que una genuina “búsqueda espiritual”.

Harris vincula la proliferación de cultos, terapias y movimientos “psico‑místico‑paracientífico‑espiritual‑terapéuticos” desde finales de los sesenta con otros procesos: deterioro de la calidad de los bienes y servicios, desintegración familiar, delincuencia, paro, inflación, burocracias opresivas y consumismo disfuncional. Frente a interpretaciones que intentan explicar el auge de la espiritualidad como reacción al “individualismo utilitarista” de una sociedad opulenta y materialista, Harris niega que la clave sea el éxito material; porque para él, la opulencia es precisamente en buena parte ilusoria y la gente se vuelca en religiones y cultos porque no logra resolver necesidades básicas ni asegurar bienestar en la vida cotidiana.

Es especialmente interesante el análisis que hace del “evangelismo electrónico” (telepredicadores, iglesias de televisión, “cristianos renacidos”), que considera el núcleo real del Tercer Gran Despertar por número de fieles, recursos y capacidad de influencia, y que sería plenamente asimilable al boom en las RRSS, especialmente en TikTok. 

Estos llegan a proponer  un “evangelio de la riqueza” según el cual el éxito económico y la salud física son signos de gracia divina, construyendo auténticos imperios mediáticos y financieros mediante donaciones de millones de espectadores que buscan curación, alivio de deudas, seguridad y sentido en un contexto de inflación, precariedad, miedo al delito y soledad.

En síntesis, interpreta el Tercer Gran Despertar como una respuesta desesperada a la suma de problemas estructurales de la Norteamérica contemporánea —consumismo, crisis familiar, inversión de roles de género, alienación laboral, opresión burocrática, inseguridad, racismo—, y se pregunta si el desplazamiento de la razón por la fe no puede estar abriendo el camino a formas de “noche blanca” a gran escala, análogas a Jonestown pero de una escala mayor, a nivel nacional.

Pues aquello que decía sobre Norteamérica es aplicable hoy, tras medio siglo de extensión de la Urbe Global en la Sociedad Telemática, a todo el planeta civilizado. Sobre la propia Norteamérica hoy quizás ubicaría fenómenos como la toma del Congreso o la orgia ICE en ese modelo de "noche blanca" de Gran Suicidio colectivo.




2026/02/16

Vidas de lugares

Leo por un casual en Facebook, a uno de Cortes (el pueblo, ya de Navarra, situado a menos de mil metros del mío), que han derruido "el parador", osea la gasolinera que fue hostal. 

La vida de los lugares es curiosa, la de transformaciones que ha visto todo aquello desde los tiempos en que se erguía con pretensiones de frontera la caseta de arbitrios de la Diputación Foral, protegida por el franquismo, en la que los transportistas, incluidos los agricultores, tenían que pagar por tantas cosas. Luego un prometedor hostal con gasolinera al que íbamos a llenar con los tractores, siempre temerosos de "los motoristas" de Tráfico que establecían allí su base durante horas, y en algún periodo también a echar alguna copa nocturna, pues quedó en simple bar que lentamente fue decayendo a partir de los años 70. Hasta la actualidad, en que una autopista pasa por prácticamente la nada.

A los de Cortes les trae recuerdos de encuentros y charletas bajo el porche, a mí me los trae de la primera vez que me tocó, alzando bien poca altura, ir a limpiar remolacha (los niños nos arrodillábamos con las mujeres, sobre el barro helado, a darle a la cuchilla), y de lo mucho que me gustaba, ya de adolescente, ir a regar a ese campo. Mientras se regaba me entretenía viendo pasar y parar coches, soñando con aventuras (tengo un recuerdo vívido de una tarde soleada leyendo a Juan Ramón Jiménez bajo el enorme alberjero que teníamos junto a la acequia, en la esquina del campo más cercana a Mallén). Hasta que con muy malas artes, con continuas amenazas de expropiación por parte de la Diputación Foral, mi padre tuvo que malvender el campo (un muy buen campo) a los de la gasolinera para que hicieran un aparcamiento de camiones. Y hoy el campo es un carril de la autovía, y "el parador" es un campo de escombros. 

- Y tú un viejo -puede alegar el lugar- que un día no muy lejano ni existirás, mientras yo seguiré aquí, quizás transformado de nuevo.

Bueno, pues no ha reflejado mal la escena el Nano Banana, aunque se ha empeñado en unas trías en vez de en una acequia. Me veo, me veo...




Justo ahí me sentaba yo a leer y mirar los coches mientras se regaba el campo








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