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2026/02/16

Vidas de lugares

Leo por un casual en Facebook, a uno de Cortes (el pueblo, ya de Navarra, situado a menos de mil metros del mío), que han derruido "el parador", osea la gasolinera que fue hostal. 

La vida de los lugares es curiosa, la de transformaciones que ha visto todo aquello desde los tiempos en que se erguía con pretensiones de frontera la caseta de arbitrios de la Diputación Foral, protegida por el franquismo, en la que los transportistas, incluidos los agricultores, tenían que pagar por tantas cosas. Luego un prometedor hostal con gasolinera al que íbamos a llenar con los tractores, siempre temerosos de "los motoristas" de Tráfico que establecían allí su base durante horas, y en algún periodo también a echar alguna copa nocturna, pues quedó en simple bar que lentamente fue decayendo a partir de los años 70. Hasta la actualidad, en que una autopista pasa por prácticamente la nada.

A los de Cortes les trae recuerdos de encuentros y charletas bajo el porche, a mí me los trae de la primera vez que me tocó, alzando bien poca altura, ir a limpiar remolacha (los niños nos arrodillábamos con las mujeres, sobre el barro helado, a darle a la cuchilla), y de lo mucho que me gustaba, ya de adolescente, ir a regar a ese campo. Mientras se regaba me entretenía viendo pasar y parar coches, soñando con aventuras (tengo un recuerdo vívido de una tarde soleada leyendo a Juan Ramón Jiménez bajo el enorme alberjero que teníamos junto a la acequia, en la esquina del campo más cercana a Mallén). Hasta que con muy malas artes, con continuas amenazas de expropiación por parte de la Diputación Foral, mi padre tuvo que malvender el campo (un muy buen campo) a los de la gasolinera para que hicieran un aparcamiento de camiones. Y hoy el campo es un carril de la autovía, y "el parador" es un campo de escombros. 

- Y tú un viejo -puede alegar el lugar- que un día no muy lejano ni existirás, mientras yo seguiré aquí, quizás transformado de nuevo.

Bueno, pues no ha reflejado mal la escena el Nano Banana, aunque se ha empeñado en unas trías en vez de en una acequia. Me veo, me veo...




Justo ahí me sentaba yo a leer y mirar los coches mientras se regaba el campo








2019/03/29

Más de 240 (cartas de perdón)

2012/08/17

Mil años hace...

Unos días de vuelta al entorno que me nació

El azud del "riego de la Caña", en Mallén. Más de mil años refrescando las huertas, aunque desde hace cien años el agua que la Huecha, la tome prestada del Canal de Lodosa. La represa del azud era uno de mis lugares preferidos de baño. "El azú"... lo llamábamos, y poco más arriba estaba "el pocico el ormo", otro fresco remanso



Dos años estuve subiendo cada día del curso, entre los 13 y los 15 (de qué manera  hacíamos rabiar al conductor del autobús, desvencijado), y luego hasta los 18 de vez en cuando a fiestas, o en fines de semana, a Borja. Pero creo que nunca había entrado en la iglesia del convento de la Concepción, y sobre todo en la Iglesia de Santa María, iniciada también hace mil años.


Y a Veruela tengo que ir siempre que vengo. Ya he dejado dicho por aquí  de mis conexiones emocionales con ese espacio, que también va ya para los mil años. 


Y aún me acerco de nuevo, para ver a un Juan Perro que me gusta mucho más en directo que en disco, un directo que adapta magistralmente al entorno. Poco original la música (una permanente base de blues sureño), ininteligibles letras debido a la mala calidad de sonido, pero una gran profesionalidad, y una excelente compañía a la guitarra. Buen concierto, y luego agradable cena en Borja recordando andanzas de primera juventud con mi amigo Javier "el carabinero"... y al día siguiente panzada de coche (900 kilómetros en total, que cada vez me pesan más).




  Aunque en Borja parece que algunos de Mallén debemos andarnos con cuidado, a tenor de lo que, en 1841, le aconteció a un antepasado, según contaba José Diaz, en su "Historia, servicios notables, socorros, comentarios de la cartilla y reflexiones sobre el cuerpo de la Guardia Civil" (1858)




¿Pero qué demonios haría el crápula de D. Antonio en el teatro con ese dineral? Huele a que "subió" a vender la cosecha, y en vez de "bajarse" a Mallén con las perricas frescas, se quiso dar previamente unas alegrías. 

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