20170114

Herramientas de trabajo: el lector/editor PDF más funcional

Aunque parece más antiguo y "rústico", con PDF X-ChangeEditor puedes hacer con él mucho más que lo que puedes hacer con Acrobar Reader, y casi todo (no todo) lo que puedes hacer con Acrobat Pro, pero gratis. Hay una versión Pro para algunas tareas más sofisticadas. Las funciones de edición y comentario son más cómodas (especialmente si utilizas pantalla táctil).


20170109

1000 citas en la red

En mi blog de reconocimiento a quienes, además de utilizar mi trabajo (que para eso está) lo citan, he acumulado la referencia número 1000 encontrada en la web. Obviamente unas cuantas más (nada: el doble) de las que recoge Google Scholars, ya que GS se limita a repositorios académicos precensados. La cita número 1000 está en el blog de un arquitecto urbanista catalán, Pau Batllé. Me gusta que la número 1000 esté en catalán, sea de urbanismo y sobre todo que sea aplicada.


20161211

¿Qué hay de nuevo, viejo?

En mi grupo estamos trabajando un artículo sobre expectativas laborales de estudiantes. Bueno, nada original, pero está ahí el material (la consabida encuesta), y hay que explotarlo. Hemos trabajado temas de mercado de trabajo, en algunos casos especializado (el agrícola), y es una línea discontínua con la que, en una u otra dirección, de vez en cuando retomamos. 
Y manejando materiales me encuentro con esta, tampoco muy original pero sintética descripción del "problema" del mercado de trabajo para universitarios. A ver qué les parece:

"Mediante una política de libre acceso a la Universidad, ésta pasa de ser una institución formadora de élites y rezagada respecto a las necesidades de mano de obra cualificada requerida por un sistema productivo en expansión, a una Universidad de masas desajustada, pero ahora por exceso, a las necesidades de mano de obra de una economía contraída y en crisis. De este modo, y fundamentalmente en el sistema de educación postsecundaria, lo que se consideró una vez como avance social y base de futuras expansiones económicas, es ahora un problema en sí mismo que no solamente refleja la crisis económica, sino que la acentúa por los problemas sociales derivados de la alta tasa de paro y subempleo de los titulados. El desajuste entre educación y empleo asume, ya desde comienzos de los setenta, un aspecto preocupante que no haría sino acentuarse con el paso de los años. Los titulados universitarios empezaron a tener problemas desde la misma obtención de sus credenciales. Aun cuando acabaron por conseguir un empleo, disminuyeron sus ingresos reales y relativos, se deterioraron sus posibilidades de promoción laboral, y gran número de ellos se vieron obligados a emplearse en trabajos considerados normalmente por debajo de sus titulaciones y expectativas"

¿No está mal, verdad? Pues no, no es de ahora, ni mucho menos. Es de la anterior crisis económica. En realidad es anterior, pues no hace sino resumir la tesis del economista del trabajo Richard B Freeman, que en 1976 (iniciándose la crisis en los EEUU) ya había echado un jarro de agua fría con The Overeducated American sobre las maravillosas expectativas que todo el mundo se hacía con la educación superior como puerta segura de acceso a la prosperidad.

Lo cierto es que las tesis de Freeman (a pesar de sus excelentes trabajos) son totalmente erróneas, pues la educación superior, casi medio siglo más tarde, sigue siendo una puerta de acceso a la prosperidad bastante más segura, a largo plazo. Y en cualquier caso siempre será una puerta de acceso al progreso social, por el mejoramiento de la inteligencia colectiva que (a pesar de que lo mal preparados que lleguen a la universidad tantos estudiantes, y de lo mal preparados que salen muchos de ellos) supone la cualificación global de la sociedad.

Bueno, que el asunto no era el debate en torno a si va a la universidad demasiada gente o no (algo sobre lo que hay determinados tipos humanos a quienes encanta debatir, en la creencia oculta de que no todo el mundo se lo merece), sino en cómo volvemos una y otra vez a los temas, y repetimos una y otra vez los discursos, como si fuesen nuevos, siendo viejos. Como diría Homer, "Muyyyy... viejos". Nada, una chorradina.

Bueno, la referencia del texto:
Medina, E. (1983), "Educación, Universidad y Mercado de Trabajo", REIS, Num. 24, pp. 7-46
http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_024_03.pdf 

20161128

¿Quien hace la ley hace la trampa?

Llegan (gracias a los sindicatos, no a nuestras "empresas") los criterios de evaluación de eso que llaman la calidad (ya saben: cuanto más se exalta, más se necesita de la etiqueta antes que del contenido) de nuestro trabajo como profesores e investigadores.
No entro a valorarla, pues mi opinión sobre el fondo (falsario), la forma (tramposa) y la mecánica (articulada por redes y colegios invisibles) está más que escrita. Con su pan (aunque sea el nuestro) se lo coman, porque además eso va a peor, entre quien entre en los gobiernos, pues unos quieren desmontar la universidad pública, y los otros controlarla con sus amiguetes y feudos. Ahora simplemente me resulta interesante un aspecto sociológico del asunto.
Igual no tiene nada que ver. Pero las leyes, las normas, los reglamentos, ¿quienes los escriben finalmente?: los juristas, en su cargo político o político-administrativo. Bien, pues compárese lo que piden para una evaluación positiva en por ejemplo Sociología (por supuesto, ninguno de quienes van a hacer esa evaluación, o quienes la han propuesto, han conseguido sus cuatro sexenios, ni de muyyyyy lejos, con artículos en revistas JCR del primer, ni segundo, ni tercer, ni cuarto cuartil, pero eso es ya viejo y como decía, sin remedio), y en Derecho.

EN SOCIOLOGÍA

"3. Entre las aportaciones se valorarán preferentemente:
a) Los artículos publicados en revistas de reconocida valía, aceptándose como tales
las incluidas en los listados por ámbitos científicos del «Journal Citation Reports (Social
Sciences Edition)» y «Journal Citation Reports (Science Edition)» de la «Web of Science».
b) Asimismo (sin que necesariamente se valoren por igual), los artículos publicados
en revistas situadas en posiciones relevantes de los listados de Scimago Journal Rank
(SJR), y en «Arts and Humanities Citation Index» de la «Web of Science».
c) Se podrán valorar también, pero nunca del mismo modo, revistas cuya inclusión
en bases de datos especializadas constituya, a juicio del Comité asesor, un claro indicio de
calidad. En todo caso, la mera indización o indexación de una publicación en una base de
datos sin que incluya índices de gradación no es en sí misma un indicio de calidad.
d) Las revistas electrónicas estarán sujetas a los mismos criterios que las demás.
e) Libros y capítulos de libro, especialmente los publicados en editoriales de
reconocido prestigio y con un procedimiento selectivo para la aceptación de originales
(según sistemas recogidos en el Scholarly Publishers Indicators), y que se sitúen en su
primer cuartil para las editoriales españolas o en el primero y el segundo para las
extranjeras. Se tendrán en cuenta también el número y carácter de las citas recibidas, las
reseñas y críticas en revistas especializadas, la colección y la traducción a otras lenguas.
En todo caso, el contenido de las aportaciones publicadas en este formato deberá
corresponder claramente a resultados de investigación"


EN DERECHO

 "3. En la valoración de los trabajos se atenderá al medio de difusión empleado,
aceptándose como indicio de calidad la publicación en revistas y editoriales de reconocido
prestigio.
Respecto a libros se considerarán especialmente los publicados en editoriales de
reconocido prestigio y con un procedimiento selectivo para la aceptación de originales
(según sistemas recogidos en el Scholarly Publishers Indicators) Se tendrán en cuenta
también el número y carácter de las citas recibidas, las reseñas y críticas en revistas
especializadas, la colección, la traducción a otras lenguas, etc. Deberán reflejar claramente
que son fruto de la investigación o de la reflexión documentada."

Pues ya lo ven. En Derecho lo que vale son "revistas y editoriales de reconocido prestigio". Osea todas, o ninguna. Según para quién.

Por supuesto que en Sociología también está la trampa del 3c que servirá para conceder la evaluación al amiguete. Pero vamos, la diferencia es brutal.

Y por supuesto, seguimos con el principal mecanismo mafioso: la ocultación de los resultados de la evaluación. Pues sigue sin estar prevista la publicación dela lista y méritos de quienes han sido benedecidos por el dedo de nuestros grandes sociólogos plenos de publicaciones JCR del primer cuartil. ¿Saben quiénes, no? Sí, ninguno está en esa categoría. Pero seguro que sí saben quienes evaluarán. A unos y a otros (hay que tener contentos a todos los bandos) ya los están llamando para la próxima conferencia en el centro, con cargo a los restos del presupuesto del departamento, para tenerlo contento. 




20161120

Mi mayor contribución a la Humanidad



Vale que las castas (la vieja por moderno, crítico y orgulloso, la nueva por antiguo) no me otorgarán la cátedra (ni yo la pediré, que sé bien hasta dónde podemos colarnos en La Estructura). Vale que no llegaré a ser (como soñaba de adolescente, cuando quería salvar a los agricultores, cuando aún no sabía que la gente se salva sola y no necesita salvadores) ministro de Agricultura. Ni tampoco general de las tropas romanas o misionero jesuita en peligrosas selvas (esas cosas "planeadas" de niños, entre tebeos y lecturas beatíficas). 

Pero a fecha de hoy estoy satisfecho. Tengo una hija y un hijo estupendos, poco prácticos aunque muy inteligentes y creativos, y sobre todo buenísimas personas. He plantado bastantes árboles (unos cuantos se han malogrado, qué se le va a hacer), incluidos algunos caquis de los que estoy muy orgulloso (ningún ailanto; lo defiendo, pero no he contribuido a su extensión). He escrito o co-escrito casi un centenar de libros y panfletos y otros tantos artículos, de todo lo cual casi un centenar (según Google Scholars, que no recoge ni la mitad de lo que hay) ha tenido un cierto impacto por ahí. He opinado lo que me ha dado la gana en los medios que yo mismo he escogido, y para algunas gentes incluso con criterio, y me han llamado para opinar. 

He sembrado unos cuantos amigos (e incluso amigas) que, aunque despegado (quien ha vivido mucho de internados, y en lugares dispares, lo entiende) saben que si me necesitan pueden contar conmigo. He sabido escoger (o me han escogido) amores de los buenos, y entre los vericuetos de ese siempre largo y tortuoso camino pude encontrar al fin el complemento ideal que los humanos siempre ansiamos. He disfrutado más o menos histriónicamente (en general sanamente) cuando hacía el caso (ya no hace al caso hacerlo de esa forma), y pude hacerlo sin meterme otras drogas que el alcohol (puesto en su lugar y justa medida hace ya muchos años) y el tabaco (olvidado hace ya más de tres lustros, tras muchas décadas de abuso).

Y vaya..., he contribuido (procurando hacerlo de forma divertida, sin amarguras) a evitar la construcción de no menos de cuatro nucleares y alguna otra barbaridad; a hacer más visibles los problemas de los agricultores; a conseguir para los expropiados de la Autopista del Ebro mejores precios por sus tierras; a evitar el Trasvase del Ebro; a evitar la privatización de unos cuantos comunales; a que el urbanismo sea un poquito más sensible en el suelo no urbanizable, y un poco más humano en el suelo urbano; al fomento del regadío como instrumento de reparto, modernización social y urbanización; a recuperar el valor civilizatorio de la ciudad, frente a los bárbaros integristas de la Ecología Profunda; a que las condiciones de los jornaleros sean un poco mejores; a que se entienda mejor la desigualdad que sufrían las mujeres en la Sociedad Industrial (especialmente en la no industrializada), y los problemas que los hombres tienen hoy para asumir los cambios consiguientes; a que algunos espacios y lugares con atractivo turístico desconocido se conozcan; a que algunos problemas sociales se enfrenten con sentido común; a conseguir el reconocimiento público para alguna persona que lo merecía; a que unos miles de estudiantes sean un poco más conscientes de cómo es el mundo en el que han de trabajar (aunque no estoy seguro de que eso sea un activo); a denunciar situaciones injustas... ¡Ostras! No sigo que parece que me esté vendiendo al peor postor.


Y lo que iba, y en fin, que aunque tampoco superé a Bob Dylan, el día que marche (que sea tarde si estoy en buen estado) lo haré relativamente a gusto con mi vida. 

Pero no... No podría hacerlo con la conciencia limpia si no compartiese, desde ya, lo que probablemente see mi principal aportación a la Humanidad en su conjunto.

Vuelve hasta la fotografía. Está ahí mismo. 

Se llama Pelarzos al horno (de microondas), y es uno de los aperitivos más exquisitos (y baratos) que haya probado nunca. No hay pulpo a la gallega que se le iguale, ni jamón extremeño (prohibitivo ya para la mayoría de los extremeños) que despliegue ese aroma... En casa no tomamos otro desde hace más de un año, y no sólo en días especiales. Todos los días que comemos verdura con patatas, o puré... Siempre que cocinamos con patatas, porque son las mondaduras (pelarzos en mi pueblo). 

La verdad es que a menudo pelando patatas me ha venido a la mente esa escena de Daens (la única película belga buena de la Historia, creo) en la que los niños de la Revolución Industrial buscan las mondas de patata en la basura. Lo hemos visto en tantas escenas de novelas y películas... 

Además siempre he creído (cosas de mi etapa macrobiótica, hace una o dos vidas) que las pieles de las frutas encierran mil defensas, pues las protegen de toda agresión. Y de niño, de las patatas asadas en las brasas del hogar recordaba como lo más sabroso la corteza un poco tostada. 

Teniendo en cuenta que llevo ya bastantes años guisando casi únicamente con microondas (y no me he muerto), sólo quedaba probar. Primero fue cocerlas como hago con algunas verduras (brocoli, coliflor, etc) y rociarlas de aceite (virgen extra, o nada). Pero quedaban como recocidas, sin gracia, puro pelarzo... Así que las metí ya rebozadas de aceite (poco) y salteadas de sal gorda. Nada, cinco o diez minutos, depende de la cantidad. Y Uhmm... Riquísimas. ¿Y por qué no completarlo luego con un polvo de pimentón? Aún mejor. ¿Y picante? También, depende de los gustos. 

Pues eso. En casa ya no se tira nada de las patatas. Claro que hay que lavarlas bien si no vienen lavadas, a veces incluso con estropajo. Pero el trabajo es mínimo, y el placer (cándido hasta para una monja) mucho. 

Ya son edades en las que conviene tener hecho el testamento, tanto como viajamos. Habrá que hacerlo. Pero me parecía un crimen de lesa Humanidad no compartir, ya, este descubrimiento, correr el riesgo de que, por culpa de mi silencio egoísta, toneladas de pelarzos de patata siguiesen en el futuro desperdiciados. 





Ah... El mejor acompañamiento (aunque no necesita ninguno): unas olivas de Aragón, bien aceitadicas. 



20161119

A la manera de Brecht: La canción de la Libertad

La canción de la Libertad no se oye
bajo banderas ondeando al viento
sindicalistas tras la pancarta
Resuena
alegre
cuando al abrir mi monedero
puedo pagar mi comida

20160917

Baremos (y que luego vengan con la evaluación externa, la caliditis... esas falacias)

Esta semana me he negado a participar en un proceso de baremación de candidatos a una plaza en mi Departamento, a su vez obligado a ello por la autoridad superior. Me he negado... salvo que esté obligado a ello normativamente, y así me lo recuerde/imponga por escrito quien tenga competencia para ello. Y nadie me lo ha impuesto...

Me he negado porque a mi juicio era participar en un acto de prevaricación, de actuación injusta a sabiendas, de esos que tan a menudo se hacen en la Universidad contra alguien o a favor de alguien.

La plaza en sí es conceptualmente alucinante, un auténtico engendro. Es una plaza de "sustituto" para cubrir una plaza que no existe, porque (si la sacan) tardará al menos un año en ser efectiva (dada la lentitud con que la Universidad funciona para los indiferentes), y eso si no hay recursos procesales (que los habrá, porque cada vez le tiene menos miedo la gente de este país a los caciques y chulipandas), pero que (por acuerdo, cágate lorito, entre los sindicatos y el Rectorado) viene con características a mi juicio totalmente ilegales e inconstitucionales.

El primer elemento supone actuar injustamente a sabiendas de partida, pues lo que hace en beneficiar a un tipo de candidatos frente a otros de forma injusta. 

La plaza que (quizás) saldrá en su día a concurso es de Asociado, esto es (en teoría) para alguien que tiene (en teoría, mucha) experiencia profesional, y por tanto la experiencia profesional se valora un poquito más que la escasa valoración que se le atribuye en la generalidad de las plazas y acreditaciones.

Sin embargo, la plaza de "sustituto" (que además no se publicita y no es valorada por una comisión formal de selección) para cubrir la docencia de la plaza "en gestación" de asociado, utiliza como baremo no el que se utiliza para profesores asociados, sino el que se utiliza para Profesor Ayudante. Esto es el típico baremo diseñado para la endogamia, que pone todo el peso en las notas de la carrera y en las becas de formación para la investigación (FPI y equivalentes). Es indiferente que alguien en los cuatro años de becario no haya hecho más que TLP o viajar (hay algunos, sobre todo algunas, no metamos a tod@s en el mismo saco, que sí que producen, publican e incluso acaban su tesis), tendrá más puntuación que quien durante esos cuatro años haya estado trabajando como profesional. Y como las becas, a su vez, sólo se otorgan a quienes tienen más nota de carrera... pues claro, todo se suma. De forma que una carrera de empollón llena de sobresalientes y cuatro años de FPI tumban al mejor profesional que pueda presentarse. Así está la universidad, plagadica de gente creativa y crítica...

Pero el segundo aspecto es casi más grave. Pues quien tome la plaza está obligado a aceptar por anticipado que la docencia impartida durante el periodo en que esté contratado no le contará luego como experiencia docente. Está escrito así en la convocatoria, que sólo se distribuye a nivel interno. ¿Ustedes imaginan? Te contrato, pero luego lo que hayas trabajado no puedes ponerlo en tus méritos porque no se te baremará. ¿Alucinante? ¿Seguramente ilegal? Qué más da. Es como esto. 

Vale, es lo que hay, pero me niego a contribuir, siquiera sea este poquito, a esa gran enfermedad nacional que es la endogamia.


Consecuencias de la endogamia


Diccionario de dudas del español:

TLP: Tocarse Las Pelotas


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