Buscando (ese clásico, al que tan amigos somos también aquí últimamente) en el enemigo exterior el bálsamo contra los problemas locales no resueltos, está sembrando el odio no contra España sino entre los propios mejicanos, que bastante odios vienen acumulando en las últimas décadas, de nuevo.
Dirige un país en que se siguen sacrificando más de 50.000 inocentes (niños, mujeres, ancianos, hombres) cada año, desaparecidos o troceados como los mexicas hacían hace 500 años; se siguen violando casi 20.000 niñas y mujeres al año, pero el problema de México es Hernán Cortés o las ocurrencias y provocaciones de una presidenta regional española.
https://x.com/ArtemioBaigorri/status/2052130749793599665
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Por cierto que dados los panegíricos exaltados que el personal hace de la presidenta de Méjico como científica de altísimo nivel (lo que parece que graciosamente también le otorgaría cualidades como historiadora y antropóloga), se me ha ocurrido mirar en G Scholar y efectivamente, tiene un impacto de la hostia, casi 22.000 citas y un índice H de 32.
Joer... Pues sí que...
Me intereso por los trabajos citados, y resulta que de las 21.917 citas, nada menos que 18.149 (el 83%) corresponden a un informe del Panel del Clima. Bueno, ya sabemos de qué van esos informes, firmados por tropecientos..., pero oye. Pero es que al mirar el informe, resulta que Claudia Sheinbaum no aparece como autora por ningún sitio, y eso que hay 23 "autores o revisores" en Méjico.
El siguiente (368) es un capítulo firmado por 14 autores principales (entre ellos sí que está Sheinbaum) y otros 19 autores y revisores. Un capítulo de 70 páginas de las que 20 son bibliografía.
El siguiente (345) es un capítulo de 12 páginas, del que es segunda autora, en un libro de divulgación de un organismo público mejicano.
Luego hay algunos duplicados, con varios centenares de citas, pero ya lo normal.
Así que quitando "gatos, que arañan" se quedan en 3.100 citas. Que está muy bien, oye, aunque más fácil claro está con un padre ingeniero químico con una gran empresa, una madre bióloga con Premio Nacional de Ciencias , más cuatro años en los USA (ese infierno para tantos otros mejicanos) en Stanford y Berkeley. Pero mira, una tesis de calidad que, al contrario que las de otros presidentes, ministros, ministras de tantos países incluido el suyo, no tiene denuncias de plagio.
En suma que sí, que muy bien, especialmente siendo mujer en Méjico; pero que no es para tanto, especialmente si tenemos en cuenta su ecosistema, y que bueno, ya su madre (profesora en la misma UNAM en donde estudió Claudia) era mujer en una generación anterior (35.000 citas).
Pero el asunto es que no se trata de los méritos académicos o científicos de Sheinbaum, que son objetivos y que dentro de lo que se exige en la Academia son de alto nivel. El asunto es que esos méritos académicos no la convierten ni en mejor política, ni en mejor conocedora de la realidad de su propio país. Sólo es una política más, mejor formada académicamente que otros, o desde otra perspectiva sólo es una física más, con mejores bases de arranque que otros. Sin embargo, desde posiciones que se suponen opuestas a la meritocracia resulta que se enarbolan esos méritos académicos como cualidades intrínsecas a la persona, que la convertiría en altamente capacitada lo mismo para dirigir un país que para expresar los sentimientos de los índígenes o explicar la vida de Hernán Cortés.
Einstein, que reconocía estar como una regadera a muchos efectos, ¿realmente habría sido el presidente ideal de algún país serio?
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