Y el problema es que esto, TODO, llegó también hace ya bastantes años a la Universidad, confundiendo el culo con las témporas.
Se llama Bolonia, diseñado por cuatro pirados para todo un continente copiando lo peor del modelo anglosajón, y no tiene remedio. Sólo una Revolución brutal que desmonte absolutamente todos los cambios del último cuarto de siglo puede arreglarlo.
Para cuando ocurra ¿quedará alguien que pueda contar cómo se hacía cuando en la Universidad, o a su abrigo (ni siquiera hacía falta ir a clase), se aprendía?