20090610

En estos días en que repiten incansables el catecismo

de nuestra dependencia energética, conviene volver una y otra vez a desmontar el mito de la importación de electricidad nuclear francesa. Aquí por ejemplo. Pero especialmente aquí, con pelos y señales. Ese es el latiguillo que tienen siempre preparado los que reciben soldada de las eléctricas y sus tentáculos cuando caen (rápidamente) los débiles argumentos de la seguridad de las nuevas centrales (¡pero es que tenemos viejas centrales!).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados para evitar spam, pero estaré encantado de incluir cualquier comentario que quieras hacer

Artículos relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...